Estrés, sueño y fatiga al volante

Posted on 11 diciembre, 2018 · Posted in VIDA SALUDABLE

¡Bienvenidos una vez más a nuestro blog, amigos!

Si hablamos de conducción y de los peligros que nos conciernen cuando vamos al volante, los primeros que nos vienen a la cabeza suelen ser el alcohol y las drogas. Pero la verdad es que hay otros factores que pueden afectarnos en la conducción y no somos del todo conscientes de su peligro.

Por ello hemos decidido hacer un artículo hablando sobre ellos, para concienciarnos y tomar cartas al asunto cuando nos encontremos en situaciones de estrés, fatiga y/o sueño.

 

¿Cómo nos afecta el estrés?

A pesar de que hoy en día el término “estrés” está muy de moda, ya que lo escuchamos por todas partes y la mayoría de nosotros lo usamos en nuestras conversaciones del día a día, es un estado de tensión excesiva del organismo, que se ve obligado a reaccionar ante una situación de amenaza de diferentes índoles. Puede darse por una acción traumática, tóxica, psicológica e incluso puede estar desembocado por un medio externo como el calor, el frío, la altura, por nuestro trabajo o por situaciones emocionales.

Como veis, son muchas las situaciones que pueden desembocar en estrés y no podemos obviarlas ya que las consecuencias de este son muy peligrosas:

  • Problemas de visión para evaluar distancias y deslumbramiento por las noches.
  • Sensación de miedo, carencia de atención, dolor de cabeza y alteraciones en el hambre.
  • Cansancio, preocupación, fatiga, nervios, inquietud, depresión e irritabilidad.
  • Agresividad para interactuar con otros vehículos, pasajeros, o peatones.

 

Dado que el estrés disminuye la capacidad de reacción al volante es importante que si nos sentimos estresados, tomemos cartas en el asunto: evitar atascos o vías de poca circulación, propiciar actividades que disminuyan el estrés y, sobre todo, no ingerir drogas ni alcohol, ya que pueden exagerar nuestras reacciones y alterar nuestras percepciones.

 

Hablemos sobre la fatiga

La fatiga puede ser una respuesta normal al esfuerzo físico, al estrés emocional o al aburrimiento o a la carencia de sueño. Sin embargo, también puede ser un síntoma no específico de un trastorno psicológico o fisiológico grave. Sus causas pueden ser:

  • Provocadas por el conductor: Mala postura, cansancio físico, mental o sueño.
  • Provocadas por el vehículo: Ruido del motor, ventilación defectuosa, etc.
  • Externas: Monotonía en la conducción, carretera en mal estado o los atascos.

Para evitar la fatiga recomendamos tener una buena ventilación en el vehículo, hacer comidas ligeras, beber agua de manera frecuente e interrumpir el viaje cada 200 km o cada 2 horas.

 

Por último nos toca hablar del sueño, que puede ser detonante de situaciones de riesgo en la carretera. Si tenemos sueño mientras conducimos, nos puede afectar de la siguiente manera:

Disminución de la capacidad de reacción.

  • Pérdida de atención respecto a la trayectoria de la carretera.
  • Aumento de la distracción.
  • Alteración de la percepción de las señales, luces, etc.
  • Estado de tensión, nerviosismo y agresividad.

Para evitar el sueño, recomendamos mantener conversaciones con el resto de pasajeros del vehículo, no comer de manera abundante antes o durante el viaje y hacer paradas de manera frecuente para romper con la monotonía de la conducción.

 

Esperamos que estos consejos os sean de ayuda y los tengáis en cuenta cada vez que tengáis que poneros la volante.

¡Gracias y hasta la próxima!